lunes, 1 de febrero de 2010

*Aflojar la mirada, para soltar tensión.


Nuestro mirar, casi siempre está buscando agarrarse a algo, en la mayoría de los casos, aprobación o confirmación de lo de fuera.. Con nuestra manera de mirar y de querer retener eso que nos gusta, nos tensionamos y llevamos al cuerpo en una tensión y alerta permanente. Es como si hubiéramos nacidos con

unos ojos que solo están educados para vivir desde esa tensión superficial.


Aflojar la mirada es "soltar" y como consecuencia, distensión en el resto del cuerpo; lo que nos permite escuchar y mirar desde el silencio.


En ese aflojar, no hay que estar pendiente de iluminar ni de amar nada, ya que a partir de que dejamos de incordiar nosotros, todo se percibe como sucediendo desde una naturalidad de Ser que lo está integrando y unificando todo.

jueves, 28 de enero de 2010

*Realizar la acción sin que exista el hacedor


La acción es importante porque es la expresión más eficiente con la
cual podemos situarnos de manera correcta ante la naturaleza. Tenemos un
compromiso por el hecho de estar vivos. La acción es la manera en que
pagamos ese compromiso ante la naturaleza. De no actuar no se justificaría
la vida, no se justificaría el compromiso de la convivencia entre las
personas. Por lo tanto, tenemos que movernos y actuar; este compromiso
de vida se da a través de la acción. Sin embargo, debemos aprender a
realizar la acción con destreza, con discernimiento, con rectitud.
¿Cuál debe ser la actitud correcta al realizar la acción?

La actitud más diestra y definida que hay respecto del actuar, es
realizar la acción sin que exista el más mínimo retazo del hacedor; es decir,
hay que retirar el sentido de propiedad de la acción. Sin embargo, existe
otra opción aún más libre, que tiene que ver con retirar el sentido de ser
poseedor del conocimiento, es decir, de la acción mental. He ahí, entonces,
que existe una forma clara de actuar en el mundo externo y en el mundo
interno. Cuando erradicas el sentido de yoidad de la acción y del
saber, entonces logra la libertad.
Sesha.

miércoles, 27 de enero de 2010

*Confiar en uno mismo.

   Elcamino se anda poco apoco, siendo las dificultades lo que nos convierte en más fuertes para poder trabajar dentro de nosotros mismos con paciencia y mucho cariño, hasta llegar a la compresión de la consciencia para salir de esta prueba. El miedo será la prueba más grande a superar ya que nos paraliza de talmanera, que se agudiza el problema.                                                                                                     
Ante una situación de “enfermedad” no hay que preocuparse hay que ocuparse. Saber, que no estamos solos, que hay un hilo que nos une a la creación Divina que nos ayuda a comprender, el por qué hay que


bajar al fondo de nuestras raíces para poder subir y entender esa pregunta que en algún momento todos nos hemos hechos, ¿por qué a mi?. Es un camino de abajo hacia arriba, de dentro hacia fuera, no es fácil pero si posible, hay que mirar al miedo con tal presencia y ausencia de pensamientos, que ese miedo se transforma en calma y compresión

Creo que la enfermedad es un conflicto entre lo que creo que soy y la consciencia, este conflicto surge porque dejamos de relacionarnos con nosotros mismos, nos olvidamos de nuestras necesidades por estar volcado totalmente hacia fuera, hacia los otros. La enfermedad nos hace parar, detenernos para reflexionar sobre donde no estoy bien posicionada

Escuchar y atender como el cuerpo siente y vive cualquier conflicto que nos lleva a emociones dolorosas, puede ser un remedio de recuperar la salud o como mínimo mejorar en un principio, es un viaje hacia dentro, de mirar dentro de nosotros para que la luz de la compresión nos de respuesta a la pregunta ¡por qué a mi?


La confianza en uno mismo y en lo que cada uno crea, como Dios o la, Divinidad, es importante para la recuperación. Trabajando en nosotros y con la consciencia puesta en la humanidad, la vida nos ayudará a tomar un camino donde nos sentiremos más vivos y despiertos.

La medicina China, dice que la enfermedad es un bien Divino, ya que nos lleva a descubrir a nuestro Ser.

domingo, 24 de enero de 2010

*Interesarnos en las cosas que impiden Amar.

El amor, no es una cosa de la mente, solo cuando la mente está quieta, cuando no espera nada, ni pide, ni exige, ni busca, ni posee, cuando ya no siente celos, ni temor, ni ansiedad, cuando está realmente en silencio, solo entonces es posible el amor.

Cuando la mente no persigue sus propias sensaciones particulares, sus exigencias, sus impulsos, sus miedos ocultos, cuando ya no busca su auto realización, ni está atrapada en la esclavitud de la creencia, solo entonces es posible el amor.




No debemos pues, ocuparnos del amor, porque nace de manera espontánea, tenemos que interesarnos en las cosas que impiden el amor.

Krishnamurti.

sábado, 23 de enero de 2010

*Recuperar la consciencia de vivir.

Una de las formas de no rehuir la tristeza, es aceptar que estamos tristes y tenerla en cuenta como parte nuestra. A veces nos cuesta salir de ella, porque parece que existe la obligación de estar alegre.
Tendemos a ocultar todo aquello que representa las emociones "negativas", como la rabia o el miedo. No retener y vivir la tristeza hasta el fondo, es liberar lo que estaba reprimido, contraído y ponerlo a disposición de nuestra positividad en la acción. Cuando no estamos a gusto con nosotros, estamos bloqueando la expresión del amor




miércoles, 13 de enero de 2010

*EL AMOR PRESENTE DE LOS NIÑOS

Es mucho lo que podemos aprender de los niños. Ellos nos da una lección continua de como vivir espontáneamente el instante presente.

En algunos momentos, son caprichosos y responde con rabieta y llanto, pero en cuestión de segundos, ponen su atención en el aquí  y el ahora, olvidando de inmediato todo lo anterior.

Los niños cuando están con personas tranquilas y amorosas, suelen reflejar su estado natural. No sucede lo mismo, cuando están con personas violentas y manipuladoras, con quienes se manifiestan inquietos y agresivos.

Es difícil ayudar a nuestros hijos si nosotros no hemos empezado aún a conocernos por dentro. Los hijos, suelen ser un reflejo de como somos los padres. De ahí la importancia de enseñarles amanejar sus emociones y a controlar sus impulsos.